Publicado el lunes, 16 de enero de 2017 a las 17:16 horas por en la categoría: 2016-2017, OSASUNA.

COPA REY Ida – Octavos – 03/01/2017 [Osasuna – Sociedad Deportiva Eibar, S.A.D. – Eibar Kirol Elkartea K.E.A.]

Por Idoya Maiz Yoldi

Desastre total en el Sadar donde Osasuna empezó mal y no pudo acabar peor. Un penoso espectáculo para unos espectadores, entre ellos muchos chavales de vacaciones, que bajaron al campo con la ilusión de ver competir a su equipo y se quedaron helados y no precisamente por las bajas temperaturas de estas navidades.

Antes de comenzar el encuentro y con las gradas todavía a medio ocupar, los futbolistas del colegio Luis Amigó de Mutilva junto con las jugadoras de los colegios Erreniega de Zizur y San Miguel de Doneztebe, ganadores del Torneo Interescolar, posaron para la foto a la que se unieron los componentes del equipo rojillo que acababan de saltar al campo. Todos recibieron la ovación del público, 12.160 espectadores, que según el cómputo, se facilita al comienzo de la segunda parte a través del único marcador de los dos que funciona en el Sadar.

Por el contrario, tanto Vasiljevic, que se estrenaba en el puesto de entrenador como la junta directiva (Sabalza, vete ya), tuvieron que oír una sonora pitada por parte de la afición, que tras los acontecimientos de los últimos meses, tienen desconcertados  y bastante descontentos a los socios de este sufrido equipo.

Osasuna presentó una alineación con Mario en la puerta, Unai García, Oier Sanjurjo e Ivan Márquez en la zaga. Por los carriles Berenguer y Carlos Clerc, quedando en el centro del campo, Imanol García y por detrás de los dos puntas, Roberto Torres y Goran Causic. En el ataque, los dos delanteros más en forma, Oriol Riera y Sergio León.

Frente a ellos, un Valencia en horas bajas, muy cuestionado por su afición, que ve como la calidad que tiene su equipo, con jugadores como Parejo, Munir o Rodrigo  no están a la altura de lo esperado y con Voro, un delegado que por circunstancias ha acabado de entrenador. En la grada, seguidores valencianistas que se podían contar con los dedos de una mano.

El partido no pudo empezar peor para los rojillos. En el primer minuto, el delantero centro  Munir recibe un centro desde la izquierda para marcar el primer gol del Valencia lo que ponía, una vez más, muy cuesta arriba el encuentro para los jugadores locales. A pesar de ello, Osasuna supo reaccionar y  cinco minutos más tarde, Oriol Riera batió por bajo al guardameta Alves  colocando el balón junto al poste derecho.

Osasuna mantuvo la intensidad  a lo largo de la primera parte, dominando al conjunto ché y teniendo varias ocasiones como un lanzamiento de Oriol a la portería valencianista o los centros que desde la banda izquierda enviaba Clerc al área y que los delanteros rojillos no acertaban a rematar. Los locales insistían con Sergio León por la derecha y Oriol Riera por la izquierda sin llegar a tener ocasiones claras de marcar. De todos modos, el Valencia, con algún contraataque como el de Rodrigo, que falló una gran oportunidad frente a Mario, demostraba que podía dar más de un disgusto.

El partido iba llegando al final de la primera parte y en el minuto 45, tras el saque de esquina desde la izquierda de la portería de Mario, un desafortunado despeje de Oriol Riera con la cabeza, hizo que el balón entrara en propia puerta, dejando helados a todos los aficionados y desesperando a los jugadores que no merecían semejante jarro de agua fría.

Tras el descanso, el Valencia salió con la novedad de Lato por Siqueira mientras que Vasiljevic mantenía el once inicial.

La segunda parte no solo siguió con la misma intensidad que la primera sino que ofreció al público el mejor fútbol de la temporada por parte de los rojillos que derrocharon ganas y que, en ningún momento dieron la sensación de arrojar la toalla. Por su parte, la grada estuvo con ellos animando todo el tiempo, alentando a su equipo, como siempre.

Y en el minuto 61  llegó el ansiado empate. Esta vez fue obra de Roberto Torres, que tras un disparo desde la frontal del área del Valencia y rechazo del portero Alves, el balón volvió a sus pies y esta vez no falló. Los jugadores de Osasuna empezaban a creer en sí  mismos y en la posibilidad de sumar los tres puntos de la victoria. El entrenador valencianista, sacó al terreno de juego a Nani por Rodrigo intentado quitarse de encima el dominio de Osasuna y aunque no lo consiguió, en el minuto 73, en un contraataque el jugador valencianista Montoya superó a la defensa rojilla marcando el tercer gol para los visitantes.

De nuevo, los jugadores rojillos se encontraron con la cuesta arriba. Vasilijevic hizo dos cambios y sacó a Kenan Kodro y a Jaime para refrescar la delantera retirando a Oriol Riera y a Sergio León.

Pero los peores presagios llegaron, cuando a cuatro minutos del final, el árbitro catalán Álvarez Izquierdo, pitó un penalti a favor del Valencia por un manotazo de Iván Márquez a Santi Mina dentro del área local. Cuando ya todo parecía perdido con el posible 2-4, Mario paró el lanzamiento de Parejo y Osasuna encontró el premio a tanto empeño. En los minutos de descuento, a falta de dos para el final, Carlos Clerc, desde la izquierda y entre  jugadores contrarios, de tiro cruzado, superó al portero contrario marcando el tercer gol para Osasuna.

Así, entre el júbilo de los aficionados y futbolistas se llegó al final del partido y lo que en otro momento, hubiera sido un fracaso, las circunstancias adversas que tuvo que superar el conjunto rojillo y las ganas y la actitud que mostró el empate supo a victoria y  da  pie a pensar que este equipo, aunque lo tenga extremadamente complicado para mantenerse en la liga de las estrellas, al menos demostrará sus señas de intensidad: la lucha, la guerra y el no rendirse jamás.

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